domingo, 27 de septiembre de 2020

Renacimiento

Hace cuatro años atrás estuve en una relación llena de violencia psicológica y sexual, evidencia de eso son los post anteriores de este blog.

Mi agresor fue un hombre con un aspecto socialmente aceptado en esta Latinoamérica racista: rubio, ojos verdes y facciones europeas; su actitud era aparentemente inofensiva, aunque una vez conociéndolo mejor, a ojos de una persona con más experiencia, era muy fácil reconocer su narcisismo y psicopatía.

Durante estos cuatro años me costó perdonarme "permitir" que me violentaran, hoy tengo mucha conciencia de que no tengo culpa de lo que sucedió, pues yo jamás quise que sucediera. Di todo lo que tenía para sostener el mundo que tenía en ese entonces, hasta el punto de quedarme sin autoestima, sin ganas de vivir.

Estuve planeando y deseando acabar con mi vida cuando esa relación terminó, pero mi fortaleza espiritual me obligó a levantarme y limpiar poco a poco toda la basura que había estado acumulando en mi interior. Me agradezco que el instinto me haya forzado a permanecer, o no podría estar escribiendo esto ahora.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Autodestrucción

Cuando creí que las cosas no podían ir peor, lo están. ¿Cómo llegamos tan rápido al odio? ¿cómo fue que perdimos la paciencia, la sensatez? A tu lado lo he perdido todo, pero algo me incita a permanecer. Tengo miedo de huír, tengo miedo de que te alejes de mi, me siento demasiado perdida en este mundo cuando me percato que para ti soy una persona horrible.

Aún no logro comprender por qué te he dañado tanto, aún me cuesta asimilar que una parte de ti me odie tanto como para tratarme como me has tratado. No entiendo que hice tan mal como para merecer tanta injusticia de tu parte.

Estoy destruida, estoy deshecha, abatida; cuando te conocí no pensé que junto a ti tendría la experiencia más horrible en una relación, jamás me imaginé todas las cosas que han sucedido.

No puedo desprenderme del deseo de llorar, no sé como manejar esta situación...

jueves, 23 de junio de 2016

Frustración

Como pude predecir, todo se fue a la mierda. Te odio un poco, me estuve odiando también. No voy a perdonar tan fácil que me hayas insultado.

martes, 24 de mayo de 2016

Perdí

Hoy perdí lo que creía tener bajo control, hoy te grité, hoy me volví loca de dolor. Hoy no pude soportar la infelicidad e ingratitud que me provocan tus pensamientos, fui incapaz de sostener la calma y te grité lo más fuerte que pude.

Tengo miedo de mi, tengo miedo de ti. Nuestra relación está descontrolada, ya salimos del amor, ya perdimos el respeto, ya cruzamos la línea, ya traicionamos el cuidado mutuo. Nos comunicamos mal, nos perdemos en el vacío de la expectativa que probablemente jamás se cumplirá; durante el camino pude intuir lo complejo que podría tornarse todo, pero decidí ignorar esto que nunca dejó de hacer ruido en mi cabeza.

Ya nada resulta simple si peleamos todos los días. Mi energía se ha ido perdiendo, mi corazón se ha ido endureciendo; estoy sometida aquí, en un laberinto donde constantemente choco con sus paredes mientras me ensucio de enojo, frustración y rencor.

No puedo abandonar el control de mi ira otra vez.

jueves, 19 de mayo de 2016

Yo estuve ahí



Mi gran deseo hecho realidad. Lloré con Release.

¡Gracias infinitas, fue uno de mis mejores conciertos!

Confiar a Ciegas

Mi inconstancia permanece en todas mis prácticas, como en este blog. Pero a pesar de conservar ciertos matices de mi ser, ya no soy la misma del año pasado, ya no guardo las mismas ilusiones ni la misma salud mental.

Las decisiones que con tanto esmero he arriesgado tomar, me han decepcionado; mis intentos se han derrumbado. Mi tolerancia al fracaso, sin embargo, pareciera estar intacta.

Complejo me resulta pensar que mi corazón estuvo mucho más abierto hace dos años atrás; ahora estoy colmada de miedo: me siento incomprendida, invisible, torpe, con poco valor. Mi concepción de amar no implica lo que estoy viviendo ahora, pues juro a partir de mis recuerdos que nadie había empeñado tanto tiempo de su vida en destacar e inventar defectos de mi persona, ni la persona más loca, clínicamente hablando, lo hizo. 

Estoy desconcertada... he consultado amigos, familia respecto a las situaciones que diariamente me enfrento. Durante mucho tiempo pensé que efectivamente yo era todo lo que él describía, pero, ¿quién puede insistir con tanta firmeza en continuar en una relación donde estás sufriendo por culpa de tu amor? ¿está bien él en su insistencia a pesar de no poder encontrar la satisfacción en mi? Me vale poco ya.

Todos los cuestionamientos internos, el miedo a perder, el orgullo ante la vulnerabilidad se van desvaneciendo con el dolor. El dolor progresivamente me endurece, petrifica y hiela el corazón para de alguna forma lograr sobrellevar el luto: todo como una costra dura a la herida que detiene la sangre y  permite regenerar la piel.

¿Pronto voy a huír?

domingo, 18 de enero de 2015